viernes, 1 de julio de 2011

Mi almohada y yo.

Aquí, tirada como estoy. Encima de mi cama, solo estamos mi almohada y yo. Y son millones los pensamientos que revolotearían en mi cabeza si no estuviese solo uno rondando con una insistencia notable. No tan molesta como suelen ser otros pensamientos. Hoy fue distinto, no se que pensar, y por primera vez, no me importa. Voy y pienso.

Este año ha sido tan diferente. En noviembre, jamas podría haber imaginado esto. En diciembre... No, no podría haberlo imaginado. En mi vida, había imaginado esto. Ha habido un cambio abismal, y todo empieza con una simple mirada. Una mirada que ya se me hace terriblemente significativa. Tuve que acostumbrarme a esta nueva "forma normal" de iniciar cada día, y de terminarlo. No, no he sufrido jamas por amor. No. Soy pequeña aun para saber que es eso, y no, no me da vergüenza decirlo. No, no se si he sufrido verdaderamente. ¡Pero, rayos, si que he estado alejada de tantas cosas!

Quiero recordar todo lo que ha pasado hoy. Un trozo especifico de mi día, que ha sido notorialmente diferente. Palabras, y oraciones nuevas para hoy. A pesar de algunas cosas, cosas que parecen contradictorias con lo que voy a decir, fue un día feliz. La costumbre, a veces, puede disminuir el peso de algunos "eventos". Este es el caso, por eso es, que me siento tan feliz.

Posdata: Mi compu no me deja poner los malditos tildes.

Puede costar, pero si avanzas un poco, algo vas a encontrar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario