"Linda, tengo ganas de irme al infierno"
Había una sonrisa sarcástica, cínica pero amarga en el fondo. Una sonrisa terriblemente forzada en aquel rostro que todo lo había forzado. Que había forzado alegrías, lagrimas, carcajadas, y palabras de aliento. Tenia ganas de irse al infierno.
"Jack" Murmuro, acariciándole la mejilla "Mira a tu alrededor, Jack"
"¿Que porquería deberia ver?"
"Justamente eso, Jack" Susurro acurrucándome en su pecho "Ya estas en el maldito infierno"
Sin sentido, sin motivo, sin nada. Estamos en el maldito infierno. ¿Lo estamos, Jack? ¿Lo estamos? Tratas de soltarme, pero no lo logras. Yo sigo enganchada de ti. Sigo atrapándote. Y aunque quieres, no logras desprenderme de ti. Soy algo obscuro que trepa por tu pecho, que comienza a enrollarse en tu cuello, sin llegar a apretarte.
"Suéltame"
"Pero, Jack, son solamente mis brazos"
"¿Que estas haciendo?"
"Jack, solamente soy yo"
"¡Nunca haces esto! ¡No eres tu!"
"Jack, siempre me has pedido esto"
"¡Nunca te lo he pedido!"
"Jack, me has tentado demasiado"
Tu corazón ha dejado de latir. Y has muerto con pánico en tus ojos. ¿Por que me miras así, Jack? Siempre me has pedido que te llevara. Siempre has rogado porque yo llegue. Y he llegado. Ahora, vago con tu alma a cuestas, buscando a otro mas. Jack, siempre me has estado tentando. Siempre has estado tentando a la muerte. Me has aburrido, Jack. Me has aburrido... Ya no es tan divertido como al principio. Si, Jack. Yo, la muerte, se ha cansado de ti. Me voy, contigo a cuestas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario