jueves, 22 de marzo de 2012
Frenesí.
La arranqué. Con mis uñas a medio morder arranqué la primera capa sólida de mi herida. La arranqué, y grité. Grité como pocas veces, pero no importa. Nada importaba en aquel momento, pues incluso antes de que mi grito dejara de resonar entre las paredes, ya comenzaba a arrancar otra más. Comenzaba a herir mi garganta con los gritos fuertes, pero tampoco me importaba. Con frenesí continué, y cuando no quedó nada, empecé a clavarme las uñas. Empecé a golpearme contra el suelo, a jalar mi cabello, a morderme... Y por eso, terminé con la jeringa inyectándome cualquier cosa que encontré. Por eso tengo cada porquería dentro de mis venas, y las mismas están agujereadas. Cuando nada era divertido, me fui por la costura. Esa es la razón de tener botones en mi piel, de tener agujas en mis piernas, de hilo haciendo cruces en mis costillas. Parezco alfiletero humano. Pensé que podría serlo... Y así fue como terminé de esta manera. Así terminé con la mirada desorbitada y con el aura de locura que asusta a la gente que fingía quererme...
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what..the...fuck.
ResponderEliminarProvocado por ganas de escribir, y al mismo tiempo, carecer de una idea medianamente decente... básicamente por eso terminaron siendo líneas dignas de un "wtf".
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