jueves, 12 de abril de 2012
Llorar por amor.
"¿Qué podrías saber tú lo que es el amor, si jamás has llorado por uno?". Tus preguntas acompañadas de sonrisas, siempre me hacen regalarte una de vuelta. Me cuestionas sobre cosas que nadie jamás me había cuestionado antes. Es divertido, y me hace feliz, sin importar lo que me preguntes.
"¿Qué podrías saber tú, entonces, lo que es querer llorar por amor, pero no tener uno por el cual hacerlo?". Tus ojos brillan, y es magnífico. Tienes ojos sublimes para mí.
"Bien, pues... ¿Has querido llorar por amor?¿No has llorado por alguno jamás?"
"Sí lo he hecho, pero es más que obvio que nunca fue amor. De seguro... En algún momento, lloraré por el tuyo".
No sé si tu sonrisa se ha desvanecido, o se ha acentuado. Quizás es una mezcla de ambas. Tus ojos siguen brillando, tus manos siguen ocultándose bajo las mangas de tu abrigo. Y a pesar de estar casi perdidos entre la neblina nocturna, de estar prácticamente vagando en círculos sobre este lugar, siento que de pronto, todo se ha hecho más cálido.
"Cuando llores por el mío, sabré que mis llantos han sido plenamente correspondidos".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario