Te quiero en una caja de cristal. Tiene que ser de cristal, para así poder verte a través de ella. ¡O mejor en una casa! ¡Sí! Una casa de cristal. Hermosa, aunque igualmente resistente. Vas a estar en una playa. Vas a salir a dar vueltas a la ciudad. Aunque siempre conmigo cerca, porque no quiero que te desaparezcas en medio de la multitud. Vas a sonreír todos los días, porque vas a ser feliz. Vas a tener una vida, pero vas a vivirla dentro de tu casa de cristal. O tal vez, vivas en un bosque, con tu casa de cristal. O en un campo. Pero te quiero dentro de esa casa de cristal.
¿A dónde vas? ¿Por qué corres tan rápido? ¡Suelta la perilla de la puerta! ¡Suelta la llave! No me odies, no me temas. Sabes que estás bien aquí, no entiendo por qué estás huyendo. ¡No me hagas perseguirte! ¡No me obligues a encerrarte!

No hay comentarios:
Publicar un comentario