lunes, 21 de mayo de 2012

Domingo, 4 A.M., Lunes.


Guiándome con mis manos entre las confusas paredes, he llegado a dar con la puerta del baño, y en cosa de segundos, la he habierto para dejarme caer al frío suelo compuesto de baldosa celeste llena de puntos negros y blancos. Arrastrándome. Así llegue dentro de él. Todo da vueltas, Dios mío.

"Sabes que estás mal cuando..."

Me apoyé contra la pared. Fría también. Todo estaba frío, así que, con mi brazo medio muerto, tanteando entre toda la obscuridad, prendí aquel diminuto calefactor eléctrico junto a mí, y un escalofrío me recorrió por completo al sentir el agradable calorcillo que despedía.

"... empiezas a escuchar cosas".

No sé de donde salen estos sonidos. Estas voces confusas. Sólo es mi mente, pero aquello me preocupa el doble. Muchos sonidos extraños. Una melodía que me encanta, Neon Trees. Pero no quiero escucharla.

I can be your new addiction

Alucinaciones. ¡No las necesito ahora! You can be my drug Siento que mi cabeza va a explotar, que mi cuerpo se desarma lenta y dolorsamente. Lo detesto. Los escalofríos no cesan, y ahora no dejo de ver un par de ojos brillantes y sonrientes a donde quiera que mire. Cierro los míos, apreto los puños. Cuando vuelvo a abrirlos, estoy tirada en el suelo de mi habitación. Las noticias suenan en la televisión, y comienza un nuevo día...

No hay comentarios:

Publicar un comentario