El borde de la indiferencia.
Todo al golpe de las puertas.
El desdén o el repudio,
Al silencio y las miradas.
Amante de tu mirada fugaz,
De tu suspiro cortado, tu voz sepulcral.
Adorando tus pasos callados,
Y tu sonrisa fatal.
Si tan sólo pudiese rozar tus suspiros,
Acariciar tu alegría,
Y saborear el cálido y dulce,
El distante y confundid palpitar de tus palabras.
Paulina Herrera Campos.

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